RECETAS DE COCINA

Recetas de cocina con los vegetales que cultivamos

  • Pastel cordobés de jamón serrano [salado-dulce]

    cocinarterecetas.com

    El pastel cordobés , es un  pastel típico de la cocina cordobesa. Se suele hacer generalmente con hojaldre relleno de cabello de ángel y espolvoreado con azúcar y canela, y suele ser de tamaño mediano y forma circular. 
     

    Aunque se suele llamar de forma diferente dependiendo del tamaño, si es pequeño le llaman "Manolete" y si es mas grande le llaman "pastelón"...

    Pero hay una versión que es salada-dulce, la que os traigo yo hoy...con jamón serrano... mi favorito. La mezcla dulce-salado me gusta mucho. ¡Os lo recomiendo , es un pastel delicioso!
     

    Ingredientes:

         -   2 planchas de hojaldre circulares

         -   cabello de ángel , cantidad al gusto

         -   jamón serrano en lochas, las necesarias para cubrirlo

         -   azúcar

         -   canela molida

    Extendemos una lámina de hojaldre y ponemos el cabello de ángel por toda la superficie , dejando un cm por los bordes sin cubrir. 

    Encima ponemos las lonchas de jamón, enteras o partidas en trozos, como más os guste. Yo las he partido en trozos.

     


    Colocamos la otra lámina de hojaldre encima y cerramos los bordes formando un cordón.

    Lo espolvoreamos con azúcar y canela.

    Lo horneamos con el horno precalentado a 200ºC durante 15 - 20 minutos aproximadamente. 
    Lo dejamos enfriar y listo para degustar.

    ¡Delicioso!

  • Dulces con calabaza

    Kanelaylimon.blogspot.com.es


    Qué pocas cosas se preparan con la calabaza y con el juego que da!!! Por lo menos donde yo vivo, lo único que se ven son las chulas o fritos de calabaza y como mucho algún bizcocho. El año pasado publiqué en el mismo post dos recetas deliciosas para preparar con ella, las podéis ver pinchando aquí, y este año os propongo estas tres ( y alguna más caerá...) No podría ordenarlas de la que más me ha gustado a la que menos, ya que cada una de ellas me ha sabido a gloria en el momento en el que las he disfrutado, así que sin duda alguna os recomiendo que probéis las tres, son muy facilitas de hacer y si hacéis como yo que en cuanto consigo una calabaza, la pelo, la corto en taquitos, la meto en el micro hasta que esté blanda, si suelta agua la escurro y luego la trituro y la guardo en el congelador en botes de 250g  y así siempre la tengo lista para incluirla en alguna receta. Como ha sido el caso de estas tres. Espero que os gusten....
     

    BUÑUELOS DE CALABAZA


    Ingredientes:

    • 500g de puré de calabaza
    • 3 huevos
    • 250g de harina
    • 1/2 sobre de levadura química
    • 80g de azúcar (Esto al gusto)
    • Ralladura de una naranja

    Para rebozar:

    • Azúcar con canela

    Preparación:
     

    Batimos los huevos y les añadimos el resto de los ingredientes mezclando todo bien. Ponemos al fuego una sartén con abundante aceite y cuando esté caliente vamos añadiendo cucharadas del preparado. Dejamos dorar y ellos solos se irán dando la vuelta si alguno se resiste le ayudamos con un tenedor. Retiramos de la sartén y los dejamos escurrir unos instantes en una fuente con papel absorbente para que pierdan el exceso de grasa y a continuación rebozamos en azúcar con canela. Servir.



     

    CHOCOLATE CHIPS COOKIES DE CALABAZA

     

     

    Ingredientes:

    • 300g de harina de trigo
    • 100g de mantequilla blanda
    • 70g de azúcar moreno
    • 30g de azúcar común
    • Una cucharadita de levadura química (Tipo Royal)
    • 100g de puré de calabaza
    • Un huevo
    • Una pizca de sal
    • 120g de chips de chocolate
    • Una cucharadita de vainilla en polvo o un cucharada de esencia de vainilla

    Preparación:
     

    Batimos bien la mantequilla con los dos tipos de azúcar. A continuación y sin dejar de batir, añadimos el puré de calabaza y seguidamente el huevo. Unimos la harina con la levadura, la sal y la vainilla (En caso de ser en polvo) y la incorporamos a la mezcla anterior, mezclando bien. Por último agregamos los chips de chocolate repartiéndolos de forma homogénea. Ponemos porciones de la masa sobre una bandeja de horno forrada con papel vegetal y la estiramos con los dedos dando forma de galleta. Introducir a horno precalentado a 180ºC durante 15 minutos o hasta que estén doradas. Retirar, dejar enfriar sobre una rejilla y servir.

    *Con estas cantidades salen 12 galletas tamaño XL como la de la imagen
     

    MADELEINS DE CALABAZA

     


    Ingredientes:

    • 2 huevos
    • 70g de azúcar
    • 100g de puré de calabaza
    • 75g harina de fuerza
    • Una cucharadita de levadura química
    • Una pizca de sal
    • 80g de mantequilla derretida

    Preparación:

     

    Batimos los huevos con el azúcar hasta que monten y sin dejar de batir añadimos el puré de calabaza. Unimos la harina con la levadura y la  sal, y la incorporamos al compuesto anterior mezclando bien y con movimientos envolventes. Por último incorporamos la mantequilla derretida fría. Con ayuda de una manga pastelera o una cuchara, vamos poniendo la mezcla en el molde previamente engrasado de madeleins. Introducir a horno precalentado a 180ºC durante 15 minutos. Retirar, dejar enfriar sobre una rejilla y servir.


     

    *Con estas cantidades salen 18 madeleins.

  • Galletas de calabaza

    muffingalaxy.com

     

    Galletas de calabaza
    Galletas de calabaza
     
     
    Siempre que empieza una temporada nueva se nos presenta una oportunidad genial para aprovechar todo aquello que no encontramos durante el resto del año. El inicio de una estación siempre viene definido por unos colores concretos, sus propios olores y sabores y unos recuerdos únicos.
     
    El otoño es de tonos marrones, anaranjados, verdes y amarillos. El mercado se llena de nuevas frutas y verduras, más aromas y texturas. Y en honor a esta estación, os ofrezco unas galletas muy sanas y saludables, hechas de calabaza. La textura de estas galletas es singular porque no es del todo crujiente pero tiene un sabor muy característico que no dejará indiferente (a ver quién adivina que son de calabaza).
     


     

    Galletas de calabaza
    Una buena pila de galletas
     
    Si no os gusta la calabaza, no es problema. La podéis substituir tranquilamente por una manzana grande rallada y cruda. ¡El resultado es igual de bueno!
    Para potenciar ese color otoñal, he preferido utilizar azúcar moreno, que para mi gusto, aporta un sabor todavía más aromático. Le podéis agregar otros extractos a vuestro gusto: canela, por ejemplo.
     
    Ingredientes para unas 50 galletas:
     
    100 gr de mantequilla
    250 gr de azúcar moreno
    300 gr de harina de trigo
    3 huevos
    200 gr de puré de calabaza (o una manzana grande cruda y rallada)
    1 pizca de sal
    1 cucharadita de extracto de vainilla
     
    Para el puré de calabaza:
     
    El día anterior o horas antes, hacemos el puré de calabaza. Cogemos un trozo de calabaza y le quitamos las pepitas y la piel. Hacemos tacos y lo cocemos al vapor durante 15 minutos. El agua que pongamos abajo podemos aromatizarla para darle un toque suave (poniendo una ramita de canela).
    También se puede hervir en una cacuela con agua. Sólo tendremos que escurrirla bien para que no quede aguada.
    La trituraremos y dejaremos que se enfríe antes de utilizarla para las galletas.
     
    Galletas de calabaza
    Galletas de calabaza
    Hacemos las galletas:
     
    Todo el proceso de elaboración es mejor hacerlo a mano, con una cuchara de palo y un bol grande. Al hacerlo así, incorporamos poco aire a la masa y mejorará la presentación de la galleta.
    Precalentamos el horno a 180ºC.
    Primero, batimos la mantequilla con el azúcar hasta conseguir una textura de crema. Vamos agregando los huevos, uno a uno, removiendo lo necesario hasta que estén incorporados. Después, echamos el puré de calabaza ya frío. Ahora, incorporamos de una vez la harina tamizada.
    Mezclamos todo muy bien para que no queden grumos. La masa estará lista cuando tenga una textura uniforme.
     
    Es una masa bastante fluida, tirando a líquida. Para hornearla, habrá que repartirla con una cuchara, haciendo montoncitos en la placa. Dejad una distancia de unos 3-5 centímetros entre ellos, pues el horno pondrá en su sito los montoncitos y se expandirán.
     
    Se hornear a 160ºC durante 15-20 minutos aproximadamente. Todo dependerá del tamaño de la galleta, sobretodo habrá que vigilar porque se queman fácilmente.
     
    Galletas de calabaza
    Un buen plato de galletas para merendar
     

  • Calabaza rellena

     

    Un entrante fácil y muy saludable

    Aprende cómo preparar una deliciosa calabaza rellena, una receta sana, sin lactosa, apta para veganos y perfecta para toda la familia.

    Escrito por Amanda Montiel el 9/02/2018 a las 12:53

    Preparación: 50 min Dificultad: fácil Personas: 4


    Descubrí la calabaza hace unos años gracias a un guiso de patata con calabaza y cebolla, todo muy pochadito y hecho a fuego bien lento. Un guiso de los de antes. Esta hortaliza nunca había formado parte de mi dieta habitual y a partir de ahí fue donde empezó mi curiosidad por ella.

    La calabaza tiene una gran versatilidad y se puede utilizar tanto en platos saladoscomo en dulces, tiene un sabor dulzón muy característico y es muy melosa. Una vez asada tiene una de esas texturas que se disfrutan más con los ojos cerrados, sintiendo como se ponen en marcha todas tus papilas gustativas y es que se deshace en la boca como si de algodón se tratara.

    Ingredientes para preparar la calabaza rellena


    • Calabaza, 1,2 kg
    • Espinacas, 1 manojo
    • Cebolla, 200 g
    • Setas, 200 g
    • Patatas, 400 g
    • Pipas de calabaza naturales, 50 g
    • Sal
    • Pimienta
    • Aceite de Oliva Virgen Extra

    Preparación de la calabaza rellena


    01: Prepararamos la calabaza

    calabaza rellena

    Antes de empezar con la calabaza, vamos a poner el horno a precalentar a 220ºC.

    Lo primero que debemos hacer es lavar la calabaza y secarla. Después la cortaremos por la mitad, debemos ir con mucho cuidado porque la piel es bastante dura. Lo mejor es introducir la punta del cuchillo lo más hondo que podamos, sacarlo y a partir de ese primer corte ir cortándola por la mitad. No importa si no os quedan las dos mitades iguales.

    A continuación le vamos a quitar las fibras y las pipas con una cuchara. Después, le hacemos unos pequeños cortes a la pulpa con el cuchillo para que se nos ase antes.

    Vamos a pintar las dos mitades con un poco de aceite de oliva virgen extra, una pizca de sal y otra de pimienta.

    Forramos una bandeja de horno con papel apto para horno y ponemos las calabazas con la pulpa hacia abajo (nos ayudará a proteger la pulpa).

    Ponemos la bandeja con las dos mitades de la calabaza en la parte media del horno a 220ºC.

    Tardará unos 45 minutos a estar lista.


    02:Preparamos las patatas

    calabaza rellena

    Lavamos bien las patatas, las pelamos y las cortamos en cuadraditos de unos 2 cm.

    Forramos una bandeja con papel apto para horno y ponemos las patatas cortadas. Les vamos a añadir una cucharada de aceite de oliva virgen extra, una pizca de sal y otra de pimienta y mezclamos bien para que se impregnen por igual todas las patatas.

    Ponemos la bandeja con las patatas en el horno, que estará a 220ºCjunto a la calabaza.

    Estarán listas en unos 15 minutos.


    03: Preparamos el resto de ingredientes para el relleno

    Lavamos muy bien las espinacas para quitarles toda la tierra y a continuación, las cortamos en juliana.

    Pelamos la cebolla, la cortamos por la mitad y cortamos también en juliana.

    Cortamos las setas por la mitad o en cuatro dependiendo del tipo de setas que compréis y los grandes que sean. Yo he utilizado una mezcla de shiitake, flor de gírgola y shimeji blanco i marrón. Podéis utilizar las que más os apetezcan aunque yo os recomiendo que sea una seta con personalidad, que le infiera sabor a la receta.


    04: Preparar el relleno

    calabaza rellena

    Ponemos una sartén a fuego medio y cuando esté caliente añadimos 1 cucharadita de aceite de oliva virgen extra. Con el aceite caliente echamos la cebolla, añadimos una pizca de sal y pochamos.

    Cuando la cebolla adquiera ese tono transparente tan característico, añadimos las setas y salteamos.
    A continuación, añadimos las espinacas cortadas y rehogamos hasta que estén tiernas.


    05: Sacamos las patatas del horno

    calabaza rellena

    Recordad que las patatas se asan antes que la calabaza así que, en unos 15 minutos las tendremos listas.

    Sacamos la bandeja con las patatas del horno y las añadimos a la sartén donde tenemos ya cocinada la cebolla, las setas y las espinacas. Reservamos.


    06: Vaciamos la calabaza

    calabaza rellena

    Transcurridos unos 45 minutos tendremos nuestra calabaza asada.

    Sacamos del  horno con mucho cuidado, ¡está bien calentita!.

    Con la ayuda de una cuchara retiramos la pulpa y la vamos añadiendo a la sartén donde tenemos el resto de ingredientes del relleno.

    No debemos retirar toda la pulpa, dejaremos un borde de 1cm aproximadamente.

    calabaza rellena

    Una vez quitada toda la pulpa de la calabaza, mezclamos con el resto de ingredientes; la cebolla, las setas, las espinacas y las patatas.


    07: Terminamos el relleno

    calabaza rellena

    Para terminar el relleno vamos a tostar las pipas de calabaza. Pondremos una sartén engrasada con muy poco aceite a fuego bajo y, cuando esté caliente, echaremos las pipas de calabaza y las iremos removiendo con una cuchara de madera hasta que queden tostadas.

    Debemos ir con mucho cuidado ya que se tuestan enseguida.

    Retiramos las pipas tostadas del fuego y las añadimos al resto del relleno que tenemos reservado en la sartén.


    08: Rellenamos la calabaza y servimos

    calabaza rellena

    Con la ayuda de dos cucharas, vamos cogiendo el relleno que tenemos reservado en la sartén y lo vamos poniendo dentro de nuestra calabaza vacía hasta llenarla.

    Ya solo nos faltará ponerla en un plato y ¡a disfrutar!.

    Resultado final


    La combinación de sabores es muy armónica y le da a cada ingrediente el papel que le corresponde. Aparte de ser un plato delicioso y muy vistoso es a su vez muy nutritivo. El conjunto de sabores de esta calabaza rellena, hará que se activen todos tus órganos sensoriales por lo que os la recomiendo sin duda alguna.

    calabaza rellena

    La calabaza es una hortaliza, rica en agua y de bajo aporte calórico. Aproximadamente, la calabaza tiene un contenido de agua del 90% y el resto de su composición se divide en un 71% de hidratos de carbono (la mayoría en forma de almidón por lo que son de asimilación lenta), un 20% de proteína y un 12% de grasas (datos obtenidos de BEDCA).

    Destaca por su gran aporte en carotenos (los pigmentos que le dan a la calabaza ese color tan característico) y en consecuencia de vitamina A. Esto se debe a que nuestro organismo es capaz de transformar esos carotenos en vitamina A que nos ayuda a proteger la piel y la visión además de ser antioxidante. Debido a la gran cantidad de fibra que contiene nos ayuda a saciarnos más fácilmente y facilita el tránsito intestinal.

    Podemos aprovechar las pipas que hemos retirado de la calabaza para guardarlas de tentempié. Solo tenemos que retirarlas bien de la fibra a la que van pegadas, lavarlas y secarlas con un paño. A continuación, las ponemos en un plato o bandeja bien extendidas (que no queden montadas unas sobre otras), las salamos y las dejamos secar al aire libre expuestas al sol 24-48h (dependiendo de la época del año y del tiempo). Una vez estén bien secas, las podemos a tostar en una sartén hasta que estén bien doraditas. Las guardamos en una bolsa bien cerrada y tenemos listas unas pipas de calabaza estupendas para cuando tengamos deseo de salado.

    Si todavía no habéis probado la calabaza o es un alimento que se os resiste, os recomiendo que hagáis esta receta y luego me contáis si no es verdad que se han activado todos vuestros sentidos…

  • Puerros en vinagreta

    Puerros en salsa vinagreta, receta fácil y ligera para lunes sin carne

     

    Puerros en salsa vinagreta, receta fácil y ligera para lunes sin carne

    Si buscas una receta ligera, rica, fácil de hacer y con la que sorprender saliendo de la rutina, apúntate estos puerros en salsa vinagreta.

    Escrito por Joaquín Palazuelos el 5/11/2018 a las 13:53

    Preparación: 30 min     Dificultad: Fácil     Personas: 2


    La receta de puerros en salsa vinagreta es uno de esos clasicazos de la cocina española que siempre vale la pena poner en valor. Sencilla de elaborar, versátil ya que puede comerse templada o fría y lo mismo puede servir de entrante, cena ligera o plato único, esta receta es una opción muy económica para introducir platos de verduras en nuestra alimentación o para seguir dietas vegetarianas (omitiendo la inclusión del huevo cocido en dietas veganas).

    Ingredientes


    • Puerros grandes, 6
    • Huevo cocido, 1
    • Guindillas o piparras, 2 o 3
    • Aceite de oliva virgen extra
    • Sal
    • Pimienta negra recién molida

    Para la salsa vinagreta:

    • Aceite de oliva virgen extra, 250 ml
    • Vinagre de manzana, 100 ml
    • Mostaza de Dijon, 1/2 cucharadita
    • Salsa de soja, 1 cucharadita
    • Zumo de limón, 1 cucharadita
    • Cebolleta picada finamente
    • Pimientos verde, rojo y amarillo, todos picados finamente
    • Sal

    Cómo hacer unos puerros en salsa vinagreta


    01: Limpiamos y cortamos los puerros

    Puerros en salsa vinagreta - Paso 1

    Para esta receta debemos comprar unos puerros hermosos, ni muy pequeños ni excesivamente gruesos, que estén bien blancos y bien sanos. Cortamos las raíces del puerro y los situamos uno junto a otro a la misma altura. Cortamos la parte verde de los puerros manteniéndolos juntos, para que así queden de igual tamaño.

    Retiramos también las dos capas más externas de cada puerro para aprovechar para esta receta de puerros en salsa vinagreta la parte más tierna y noble. Guardamos el verde del puerro y esa parte más externa para caldos, cremas, etc.


    02: Cocemos los puerros al vapor

    Puerros en salsa vinagreta - Paso 2

    En esta ocasión he preferido optar por cocer los puerros al vapor. Sin embargo, si no disponéis de vaporera u os parece un engorro innecesario sacar vuestra vaporera a relucir para cocinar unos simples puerros, siempre podéis cocerlos de manera tradicional en agua y sal. El tiempo de cocción siguiendo el método tradicional variará dependiendo del grosor de los puerros, pero con unos 20 minutos de cocción debería ser suficiente.

    Para cocer los puerros al vapor, colocamos una cazuela del mismo diámetro que la vaporera y la llenamos de agua. Ponemos el agua al fuego y esperamos hasta que esta arranque a hervir.

    En este caso mi vaporera es de bambú, un material que conviene que no entre en contacto directo con los alimentos que se cocinan en su interior para que estos no se peguen. Para ello cortamos unos cuadrados de papel de hornear y los introducimos sobre cada bandeja de la vaporera, de manera que cubran buena parte del fondo pero dejando alguna rendija sin tapar, para que así el vapor pueda circular libremente por toda la vaporera, permitiendo que los puerros se cuezan al vapor a la perfección.

    Posamos los puerros sobre el papel de hornear y los salpimentamos. Añadimos sobre cada puerro también unas gotas de aceite de oliva virgen extra. Colocamos las bandejas de la vaporera sobre la cazuela con el agua hirviendo. Tapamos la vaporera.

    Cocemos los puerros al vapor, asegurándonos de que la cazuela tiene siempre una cantidad suficiente de agua y que esta está hirviendo durante toda la cocción. El tiempo aproximado de cocción está en torno a los 25-30 minutos, aunque puede variar dependiendo de las condiciones de la cocción y del grosor de los propios puerros. Como siempre, para cerciorarse de que la cocción de los puerros ha sido perfecta lo mejor es pincharlos levemente para constatar que no ofrecen resistencia, lo que nos asegurará que están tiernos en su interior.

    Puerros en salsa vinagreta - Paso 4

    Otras veces os animo a que no sometáis a una sobrecocción a las verduras, para así preservar todo su color, sabor y esa textura al dente tan deliciosa. En cambio, para estos puerros en salsa vinagreta os animo a que cocinéis muy bien los puerros y que queden bien tiernos y suaves. Los puerros poco cocidos resultan, en mi opinión, particularmente bastos y poco agradables.

    Una vez cocidos los puerros, los retiramos a un plato o recipiente aparte y dejamos que se enfríen a temperatura ambiente.


    03: Preparamos la salsa vinagreta

    Puerros en salsa vinagreta - Paso 3

    La preparación de la salsa vinagreta con la que vamos a acompañar a nuestros puerros cocidos al vapor es sencilla, pero a su vez resulta muy sugerente y está llena de frescor.

    Pelamos la cebolleta y la picamos en brunoise, lo más fino que podamos. Como siempre, resulta fundamenta tener los cuchillos bien afilados para que el corte sea limpio y, aunque parezca todo lo contrario, evitemos cortes innecesarios provocados por la necesidad de hacer una excesiva presión sobre la verdura para picarla.

    Los pimientos vamos a pelarlos para evitar que la piel aporte demasiada resistencia y deje esa ligera sensación desagradable en la boca. Cortamos los lados del pimiento, para obtener trozos rectos y planos que sean fáciles de alcanzar con el pelador, y los pelamos, haciendo un movimiento en zigzag que ayude que la cuchilla no se atasque con la piel y los pelemos así de la manera más sencilla posible. Cortamos los pimientos también en brunoise, lo más fino que podamos.

    Añadimos el vinagre y los aceites en un táper o en un frasco pequeño que podamos cerrar. Añadimos la verdura picada, así como el zumo de limón, la salsa de soja, la mostaza de Dijon y la sal. Todos estos ingredientes de la salsa vinagreta aportan toques que van un poco al gusto, pudiendo incrementar o disminuir su presencia en la medida en que casen con nuestro gusto personal.

    Cerramos el táper o el frasco y agitamos con vehemencia, para que nuestra salsa vinagreta emulsione y se mezcle perfectamente, ligando todos los ingredientes.


    04: Servimos los puerros en salsa vinagreta

    Puerros en salsa vinagreta - Resultado

    Colocamos los puerros ya escurridos y fríos (o tibios) sobre el plato. Removemos bien la salsa vinagreta antes de servir y cubrimos los puerros con ella. Añadimos también sobre los puerros en salsa vinagreta un poco de guindilla piparra picada, un aporte que le dará un toque especial y divertido a nuestros puerros. Rallamos por último un poco de huevo cocido por encima de los puerros en salsa vinagreta para coronar este plato tan fresco.

    Resultado final


    El resultado final de estos puerros en salsa vinagreta es tan bonito a la vista como rico y sabroso al gusto.

    Unos simples puerros cocidos, que en ocasiones pueden resultar un tanto toscos y aburridos si los comemos sin un acompañamiento adecuado, adquieren mucha mayor frescura con esta sabrosa salsa vinagreta que ayudará a realzar su sabor y que hará que cada bocado sea un completo disfrute lleno de contrastes de sabores y de texturas.

    Disfruta de estos puerros en salsa vinagreta, una receta la mar de sencilla que se resuelve en un pispás y sin tener que echar la mano al bolsillo que además te ayudará a elaborar menús increíblemente ligeros sin la necesidad de recurrir a las comidas anodinas de siempre.

     

  • Pan de albahaca

    Pan albahaca

    Este es un pan con el que sorprenderás a tus amigos, tanto por su increíble y contundente sabor, como por su bonito interior en el que se combinan armoniosamente el color blanco y verde de las dos masas usadas para su elaboración.

    Ingredientes para Pan de albahaca para 2 personas 1 unidad

    Para la masa verde:

    • Harina blanca de trigo - 117 gramos
    • Harina blanca de trigo - 117 gramos
    • Agua - 101 gramos
    • Aceite de oliva - 17 gramos
    • Hojas fresca de albahaca o albahaca seca - 15 hojas frescas o 1 cucharada colmada de albahaca seca.
    • Sal - 3 gramos
    • Levadura seca de panadería - 1 gramo

    Para la masa blanca:

    • Harina blanca de trigo - 134
    • Harina integral de trigo - 58 gramos
    • Agua - 115 gramos
    • Aceite de oliva - 19 gramos
    • Sal - 4 gramos
    • Levadura seca de panadería - 1 gramo

    Cómo hacer la receta de Pan de albahaca

    1. En primer lugar, ponemos las hojas de albahaca junto con el agua en el vaso de la batidora. Batimos, hasta triturar bien las hojas, y pasamos el licuado de agua y hojas a través de un colador para quitar los restos de hojas. Obtendremos un licuado de color verde oscuro, del que apartaremos los 101 gramos que necesitamos para la masa verde.
    2. En un cuenco mediano, mezclamos las harinas de la masa blanca, añadimos el agua y el aceite y removemos bien para que las harinas queden humedecidas y no queden zonas con harina seca. Tapamos con un trapo el cuenco y dejamos reposar durante 25 minutos. A este reposo se le denomina autolisis, y tras llevarlo a cabo nos será mucho más fácil amasar. Siguiendo una técnica de amasados cortos, y reposos entre amasados, sin apenas esfuerzo tendremos lista nuestra masa.
    3. Nada más poner a reposar nuestra masa blanca, iniciamos el amasado de la masa verde procediendo del mismo modo descrito en el paso anterior. Esta vez añadiremos el licuado de agua y albahaca, que será el que dará lugar a una masa con una coloración verdosa.
    4. Tras la autolisis, aceitamos ligeramente la superficie de trabajo y volcamos la masa blanca sobre ella. Nos ponemos un poco de aceite en las manos y extendemos ligeramente la masa. Repartimos la sal por la superficie de la misma, y amasamos suavemente durante 1 minutos. Aceitamos un poco el cuenco, hacemos una bola con la masa y la metemos dentro. Tapamos con un trapo, o una bolsa de plástico, y dejamos reposar durante 15 minutos.
    5. Volcamos nuestra masa verde sobre la mesa de trabajo y procedemos del mismo modo que acabamos de llevar a cabo con nuestra masa blanca.
    6. Tras el reposo de la masa blanca, repetimos el paso anterior en el que añadíamos la sal, pero esta vez añadimos la levadura. Una vez añadida, amasamos durante 1 minutos y damos a la masa un nuevo reposo de 10 minutos.
    7. Repetimos el paso anterior con nuestra masa verde para añadir la levadura.
    8. Volcamos de nuevo la masa blanca sobre la superficie de trabajo. Amasamos durante 1 minuto. La masa ya debería empezar a presentar un aspecto liso y brillante. Si aún presenta un aspecto granuloso, volvemos a dar otro ciclo de amasado y reposo. Si nuestra masa tiene una superficie lisa y brillante, está lista para iniciar la primera fermentación, para ello; aceitamos ligeramente las paredes del cuenco, formamos una bola con nuestra masa y la metemos dentro. Tapamos y la dejamos fermentar hasta que doble su volumen.
    9. Volcamos nuestra masa verde sobre la superficie de trabajo y repetimos las instrucciones del paso anterior.
    10. Una vez que tanto la masa blanca como la verde han doblado su volumen, enharinamos ligeramente la superficie de trabajo y volcamos, en primer lugar, la masa blanca sobre ella. Estiramos la masa hasta conseguir un rectángulo de aproximadamente 25 X 15 centímetros. Reservamos. Cogemos la masa verde y la estiramos hasta conseguir un rectángulo de 22 X 12 centímetros.
    11. Una vez que tenemos ambas masas estiradas, procedemos a formar el pan, para ello, cogemos la masa blanca y la ponemos, a lo largo, frente a nosotros. Cogemos la masa verde y la ponemos encima de la blanca del siguiente modo: el frontal de la parte superior de la masa verde debe coincidir con el frontal de la parte superior de la masa blanca. En el frontal más cercano a nosotros, la masa blanca debe quedar sin cubrir, del mismo modo que los laterales de la misma. Con esta forma de colocar la masa verde sobre la blanca se busca que durante el enrollado la masa verde quede escondida totalmente dentro de la blanca. Una vez que tenemos la masa verde situada encima de la blanca, procedemos a enrollar ambas masas empezando por el extremo superior, el más alejado de nosotros. Terminaremos el enrollado presionando para que la masa blanca quede bien sellada. Pondremos especial atención al sellado de los extremos del pan, lo que serán las puntas.
    12. Una vez que hemos formado nuestro pan, los ponemos a fermentar, para ello, podemos ponerlo directamente sobre la hoja de papel vegetal que meteremos al horno, o podemos colocarlo en el interior de un cesto de fermentación que tenga una forma ovalada. Un recipiente de plástico nos puede hacer a la perfección el papel de cesto de fermentación. Ponemos un trapo en su interior, preferiblemente de algodón, con ayuda de un colador lo espolvoreamos con harina, y ponemos el pan encima con el cierre (lo que durante el horneado estará en contacto con la bandeja del horno) hacia arriba. Tapamos el pan con un trapo, ponemos encima del trapo una bolsa de plástico, y dejamos fermentar hasta que el pan casi doble su tamaño.
    13. Precalentamos el horno a 250º con una bandeja en su interior.
    14. Sobre una bandeja invertida, ponemos una lámina de papel vegetal y volcamos el pan encima. Si pusimos el pan a fermentar sobre papel vegetal, transferimos la hoja con el pan a la bandeja invertida, o a una madera que nos haga las veces de pala, Con la ayuda de un cuchillo afilado, hacemos un corte a lo largo de la superficie del pan o dos cortes oblicuos, como prefiramos.
    15. Con la ayuda de la bandeja invertida, o la madera, deslizamos el pan sobre la bandeja que hay dentro del horno. Antes de cerrar la puerta del horno, pulverizamos agua hacia las paredes del mismo con un pulverizador doméstico. Esto provocará un ambiente húmedo que será propicio para que el pan desarrolle un buen volumen.
    16. Bajamos el termostato a 230º y horneamos durante, aproximadamente, 45 minutos o hasta que el pan adquiera un color dorado. Hacia la mitad del horneado giramos el pan para que este se dore por igual.
    17. Antes de cortar el pan, dejamos enfriar durante, al menos, tres horas

    Notas y Consejos

    Las harinas del mismo cereal, y de distintas harineras, pueden presentar un comportamiento muy diferente, por ello, los tiempos de amasado son orientativos. Los ciclos de amasado y reposo tienen como objetivo conseguir, sin apenas esfuerzo, una masa lisa y brillante, hecho que puede suceder antes de completar todos los pasos de la receta, en cuyo caso dejaremos de amasar, o, en otros casos, puede llevarnos un poco más del tiempo especificado. Los tiempos de fermentación dependerán de la temperatura ambiente, por lo que estos variarán a lo largo del año. Es por ello que no nos gusta poner un tiempo de fermentación determinado en la receta. La cantidad de levadura indicada en la receta es la adecuada para obtener un pan de buena calidad. Añadir mayor cantidad de levadura, con el fin de acelerar la fermentación, irá en detrimento de la calidad del pan obtenido.

  • Pan de remolacha

    Pan remolacha

    La remolacha aporta a este pan dos propiedades destacables; por un lado una miga que se mantiene con una estupenda humedad durante varios días, y por otro, un color entre rosado y rojizo que resultante un auténtico espectáculo para la vista.

    Ingredientes para Pan de remolacha para 4 personas

    • Harina blanca de trigo (panificable)* - 330 gramos
    • Agua cocción remolacha - 165 gramos
    • Remolacha cocida - 99 gramos
    • Sal - 6 gramos
    • Sal - 6 gramos
    • Zumo de limón*** - 10 gra

    Cómo hacer la receta de Pan de remolacha

    1. Al menos cuatro horas antes de amasar, o el día previo, pelamos la remolacha y la cocemos en agua. Pondremos el agua justa para que cubra la remolacha. Cocemos a fuego medio entre 45 y 60 minutos aproximadamente, o hasta que la remolacha esté tierna. Dependiendo del tamaño de la remolacha, necesitaremos una o varias piezas. Durante la cocción la remolacha pierde peso, por lo que habrá que poner más peso en fresco que el indicado en la receta, ya que la receta se refiere a peso de remolacha cocida.  Una vez cocida, dejamos enfriar y reservamos junto al agua de cocción.
    2. Antes de amasar, ponemos en el vaso de la batidora la remolacha cocida y el agua de cocción que indica la receta. Batimos hasta obtener un puré fino.
    3. En un cuenco, echamos la harina y el puré de remolacha. Mezclamos bien hasta que toda la harina quede humedecida. Tapamos con un trapo y dejamos reposar 25 minutos. Este reposo, que recibe el nombre de autolisis, hará que nos sea más fácil el posterior proceso de amasado.
    4. Siguiendo una técnica de amasados cortos, y reposos entre amasados, sin apenas esfuerzo tendremos lista nuestra masa.
    5. Pasado el tiempo de reposo, extendemos la masa sobre la mesa de trabajo ligeramente aceitada, distribuimos la sal  a lo largo de toda la superficie, y amasamos durante 1 minuto. Boleamos la masa (bolear significa formar una bola), la metemos en el cuenco,  tapamos éste con un trapo y dejamos reposar durante 15 minutos.
    6. Pasados los 15 minutos, añadimos la levadura del mismo modo que acabamos de hacer con la sal. Amasamos 1 minuto, boleamos, metemos la masa en el cuenco, tapamos y dejamos reposar durante 15 minutos.
    7. Tras el reposo, repetimos un nuevo ciclo de amasado (1 minuto) y de reposo (15 minutos).
    8. Volcamos de nuevo la masa sobre la mesa de trabajo ligeramente aceitada. La superficie de la masa ya debería empezar  a presentar un aspecto liso y brillante. Si aún presenta un aspecto granuloso, volvemos a dar otro ciclo de amasado y reposo. Si nuestra masa tiene una superficie lisa y brillante, está lista para iniciar la primera fermentación, para ello; aceitamos ligeramente las paredes del cuenco, formamos una bola con nuestra masa y la metemos dentro. Tapamos y la dejamos fermentar hasta que doble su volumen.
    9. Una vez que la masa ha doblado su tamaño, la volcamos sobe la mesa de trabajo previamente enharinada. Formamos una bola con la masa (bolear), para bolear seguimos los siguientes pasos: cogemos la bola de masa y la aplanamos ligeramente en forma de disco. Vamos replegando pequeñas zonas del borde de la masa hacia el centro de la misma y, una vez la tenemos en el centro, presionamos ligeramente para que se fije. Repetimos esta secuencia con distintas zonas del borde hasta que la masa quede recogida. Una vez que la tenemos recogida hacia el centro, le damos la vuelta y la hacemos girar suavemente sobre su base para que la bola coja más tensión.
    10. Una vez que hemos boleado ambas porciones, las dejamos reposar sobre la mesa, tapadas con un trapo, durante 15 minutos. Este reposo hará que el gluten se relaje y nos sea más fácil el formado de los panes.
    11. Transcurridos los 15 minutos, formamos el pan. Para ello, cogemos una de la masa y la aplanamos ligeramente en forma de disco. Doblamos la mitad superior del disco hacia el centro. Hacemos lo mismo con la mitad inferior. Doblamos los extremos también hacia el centro. Por último, volvemos a doblar la mitad superior pero esta vez la llevamos hasta solaparla con la mitad inferior del mismo modo que haríamos para cerrar una empanadilla. Sellamos bien la junta pellizcando suavemente.
    12. Una vez que hemos formado nuestro pan, lo ponemos a fermentar. Para que nuestro pan mantenga la forma y desarrolle un buen volumen durante el horneado, es preferible colocarlo en el interior de un banneton o cesto de fermentación (uno para cada pan) que tenga una forma alargada. Si no tenemos banneton, un recipiente de plástico, o un cesto de mimbre, nos pueden hacer a la perfección el papel de cesto de fermentación. En este caso, ponemos un trapo en el interior del recipiente, con ayuda de un colador espolvoreamos harina por encima y ponemos el pan sobre el trapo con el cierre (lo que durante el horneado estará en contacto con la bandeja del horno) hacia arriba. Tapamos el pan con un trapo, ponemos encima del trapo una bolsa de plástico, y dejamos fermentar hasta que el pan casi doble su tamaño.
    13. Precalentamos el horno a 250 grados con una bandeja en su interior.
    14. Una vez que el pan ha doblado su tamaño, procedemos a hornearlo, para ello; sobre una bandeja invertida, ponemos una lámina de papel vegetal y volcamos el pan encima. Si pusimos el pan a fermentar sobre papel vegetal, transferimos la hoja con el pan a la bandeja invertida, o a una madera que nos haga las veces de pala. Con la ayuda de un cuchillo afilado, hacemos un corte  a lo largo de la superficie del pan, en el centro de la misma.
    15. Con la ayuda de la bandeja invertida,  o la madera, deslizamos el pan sobre la bandeja que hay dentro del horno. Antes de cerrar la puerta del horno, pulverizamos agua hacia las paredes del mismo con un pulverizador doméstico. Esto provocará un ambiente húmedo que será propicio para que el pan desarrolle un buen volumen.
    16. Bajamos el termostato a 230º y horneamos durante, aproximadamente, 45 minutos o hasta que el pan adquiera un color dorado. Hacia la mitad del horneado giramos el pan para que este se dore por igual.
    17. Dejamos enfriar sobre una rejilla durante 3 horas.

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  • Salteado de brócoli y langostinos

    Salteado brocoli editorial 1280x720x80xx

    Autor: Karlos Arguiñano

    Ingredientes (4 personas):
    • 2 brócolis
    • 24 langostinos
    • 2 tomates
    • 3 dientes de ajo
    • aderezo de hierbas aromáticas
    • aceite de oliva virgen extra
    • sal
    • sésamo
    Elaboración de la receta Salteado de brócoli y langostinos:

    Suelta el brócoli en ramilletes. Colócalos en el accesorio para cocer al vapor, sazona, introdúcelo en una cazuela con un poco de agua y tápala. Cuece el brócoli durante 15 minutos. Retira y resérvalo.

    Pela los ajos, aplástalos con el cuchillo y rehógalos un poco en una sartén con aceite. Corta los tomates por la mitad y rállalos. Agrega el tomate rallado y cocínalo durante 15 minutos.

    Pela los langostinos y saltéalos en una sartén con un chorrito de aceite. Agrega el brócoli y saltéalo. Vierte un chorrito del aderezo de hierbas aromáticas y el tomate con los ajos. Saltea y mezcla bien. Sirve en una fuente y espolvorea todo con el sésamo.

     

  • Receta de Acelgas con puré de patata y cecina

     

    Receta de Acelgas con puré de patata y cecina

    Autor: Karlos Arguiñano

    Receta de acelgas con puré de patatas y cecina de la mano del cocinero Karlos Arguiñano.

     

    Ingredientes (4-6 personas):
    • - Para 4-6 personas:
    • 1 kg. de acelgas
    • 3 patatas
    • 1 puerro
    • 1 cebolla
    • 2 dientes de ajo
    • 2 lonchas de cecina
    • agua
    • aceite de oliva
    • sal
    • 1 cucharada de pimentón dulce
    Elaboración de la receta de acelgas con puré de patata y cecina:

    Pica la cebolla y dórala en una cazuela con un chorrito de aceite. Cuando empiece a tomar color, añade las patatas troceadas y el puerro picado. Cubre con agua, sazona y cocina a fuego medio durante 20 minutos. Retira un poco del líquido y tritura con la batidora eléctrica. Reserva caliente.

    Pica las acelgas y ponlas a cocer en una cazuela con agua hirviendo y una pizca de sal. Tapa y cocina durante 20 minutos. Escurre y reserva.

    Pica los dientes de ajo y dóralos en una sartén con un chorrito de aceite. Cuando empiecen a coger color, aparta la sartén del fuego, deja que temple y espolvorea con el pimentón. Agrega las acelgas y saltea y deja que se cocine todo durante dos minutos.

    Corta las lonchas de cecina en juliana y fríelas en una sartén con un chorrito de aceite.

    Sirve el puré de patata en un plato hondo, añade las acelgas en el centro con la salsa que ha quedado en la sartén y esparce la cecina frita por encima.

    Consejo:

    Para evitar que las acelgas se ennegrezcan, se pueden cocer en agua blanca, es decir, en agua y dos cucharadas soperas de harina.

    Comentario dietético:

    Original presentación para un primer plato tradicional rico en vitamina C, ácido fólico y fibra. Su moderado contenido calópermite acompañarlo con un segundo plato a base de carne en las comidas

  • Receta de Hamburguesas de berenjena fáciles y ligeras

     

     

    Por Eleonor Fischer, Fotógrafa gastronómica. 28 septiembre 2018

    Receta de Hamburguesas de berenjena fáciles y ligeras

    ¡Sorpresa! Estas deliciosas hamburguesas vegetarianas no contienen carne sino..., ¡berenjena! La textura de esta carne resulta muy jugosa y el sabor ahumado de los vegetales le da un toque único e irresistible.

    Esta receta maravillosa es muy sencilla y exquisita. Toda una alternativa culinaria, perfecta para cualquiera que desee propuestas sanas y sabrosas a la hora de comer. RecetaGratis te invita a seguir el paso a paso de esta sencilla preparación para descubrir cómo hacer hamburguesas de berenjena.

    8 comensales 45m Dificultad baja

    Características adicionales: Coste barato, Recomendada para vegetarianosRecomendada para perder peso, En sartén

    Ingredientes:

    También te puede interesar: Receta de Berenjenas a la plancha

    Pasos a seguir para hacer esta receta:

    1

    Para cocinar las verduras existen varias alternativas: al horno, al grill o a la parrilla. Si no posees ninguna de las anteriores opciones, puedes colocarlas una a una sobre la hornilla de la cocina y aplicar fuego alto. Espera hasta que queden negras y las introduces en una bolsa por 20 minutos. Pasado el tiempo saca los vegetales, retira la parte negra debajo de grifo y reserva.

    Si optas por el horno, coloca las verduras en una bandeja de metal en el nivel más alto. Aplica calor arriba y abajo. Coloca la temperatura a 250 grados, durante aproximadamente 45 minutos. Estira papel absorbente sobre la encimera y sitúa las verdura allí, así escurrirá todo el agua mientras alcanzan la temperatura ambiente. Una vez frías será muy fácil retirarles la piel. Reserva.

    Truco: Lo importante es lograr un sabor ahumado en las verduras.

    Receta de Hamburguesas de berenjena fáciles y ligeras - Paso 1

    2

    Corta los vegetales muy finamente, reserva. También puedes saltearlos en una sartén, hasta lograr una textura tierna. Si te apetece agregar otras verduras a las hamburguesas de berenjena también puedes hacerlo.

    Receta de Hamburguesas de berenjena fáciles y ligeras - Paso 2

    3

    Coloca los vegetales en un cuenco grande. Agrega el ajo y el perejil siguiendo las medidas o al gusto.

    Receta de Hamburguesas de berenjena fáciles y ligeras - Paso 3

    4

    Añade los dos huevos. Sazona con sal y pimienta. Si las hamburguesas de berenjena son para niños, suprime la pimienta.

    Receta de Hamburguesas de berenjena fáciles y ligeras - Paso 4

    5

    Remueve hasta integrar todos los ingredientes de nuestras hamburguesas vegetarianas de berenjena.

    Receta de Hamburguesas de berenjena fáciles y ligeras - Paso 5

    6

    Incorpora la avena o el pan rallado a la preparación. Integra muy bien, hasta que se unifiquen todos los ingredientes. Deja reposar la mezcla durante 20 minutos. Pasado el tiempo puedes detectar si necesitas más avena o no, todo depende de la densidad de la preparación. Si se te pega en las manos o está muy húmeda, agrega más avena pero poco a poco hasta lograr la consistencia deseada.

    Truco: Cuando reposa la preparación la avena o el pan rallado se hinchan y absorben la humedad de las verduras.

    Receta de Hamburguesas de berenjena fáciles y ligeras - Paso 6

    7

    Con las manos forma varias bolitas. Luego, aplasta cada una con las palmas hasta lograr la forma de una hamburguesa. Si lo deseas, después de prepararlas puedes empanizarlas con avena o pan rallado.

    Truco: Preferiblemente utiliza un sartén anti-adherente.

    Receta de Hamburguesas de berenjena fáciles y ligeras - Paso 7

    8

    Precalienta una sartén con poco aceite, agrega las hamburguesas de berenjena y cocina por cada lado hasta que se doren. Si empanizaste las hamburguesas, agrega un poco más de aceite. Recuerda colocarlas después sobre papel absorbente para escurrir la grasa.

    En esta ocasión la hamburguesa es bastante ligera, de manera que opta por una cantidad de aceite mínima para cocinarlas. Ideal para todo aquel que prefiere la comida más saludable.

    9

    ¡Qué exquisita receta de hamburguesas de berenjena! Las puedes ofrecer a tus comensales de muchas maneras, como la típica hamburguesa con pan, también con arroz blanco y ensalada de tomate, acompañadas de puré o incluso solas. Su textura es algo tostada por afuera y jugosa por dentro, si nadie lo dice dudarán sobre el tipo de carne gracias al toque ahumado.

    Saludables, novedosas y sabrosas... ¡Qué esperas para apuntarte! Prueba y me dices cómo te quedaron.

    Receta de Hamburguesas de berenjena fáciles y ligeras - Paso 9

  • Coles de Bruselas braseadas con arándanos y nueces

     

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    Las coles de Bruselas son una fuente maravillosa de vitamina C, vitamina K y ácido fólico, además de otros nutrientes esenciales; los arándanos de antioxidantes; las nueces contienen proteínas y mucha fibra. ¿Y el queso gorgonzola?, sencillamente delicioso.

    Ingredientes:

    – 500 gr. de coles de Bruselas cocinadas al vapor y cortadas por la mitad.
    – 2/3 taza de arándanos frescos
    – 1/3 taza de queso gorgonzola desmenuzado
    – 1/3 taza de nueces
    – 1/2 taza cebada
    – 1 cucharada de jarabe de arce
    – 1 cucharada de vinagre balsámico
    – Aceite de oliva
    – Sal y pimienta

    Preparación:

    1. Prepara la cebada según las instrucciones del paquete

    2. Pon las coles de Bruselas al vapor, los arándanos y el aceite de oliva en una sartén a fuego medio. Sazona con sal y pimienta. Cocina durante 8-10 min.

    3. Añade entonces el vinagre balsámico y el jarabe de arce. Revuelve para mezclar y retirar del fuego.

    4. Mezcla la cebada, las coles, los arándanos y las nueces en un tazón grande. Cubre con queso gorgonzola.

  • Zumo “piensa en verde”

     

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    Un nutritivo y delicioso jugo a base de berza, apio, manzana, pepino, menta, espinacas y mucho más. Un suplemento perfecto para las comidas regulares.

    Ingredientes:

    – 1 apio entero picado (hojas incluidas)
    – 1 manzana verde, sin semillas y picada
    – 2 hojas grandes de col rizada, sin tallos
    – 1 pepino picado
    – 1 poco de gengibre picado (poco más de 1 cm)
    – 1 puñado de hojas de espinacas
    – 1 puñado de hojas de menta
    – 2 limones (jugo)
    – 2 cucharadas de stevia
    – 1/4 cucharadita de sal de escamas
    – 600 ml de agua fría
    – 1 cucharadita de polvo de espirulina (opcional)

    Preparación:

    Mete todos los ingredientes en una licuadora y mézclalos a alta velocidad hasta que quede suave. Después cuela el zumo y sírvelo con unos cubitos de hielo y una rodaja de limón.

  • Macarrones con queso y calabaza

     

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    Una forma muy recomendable de cocinar la pasta. ¡Riquísima!

    Ingredientes:

    – 2 tazas de macarrones o pasta a elegir
    – 1 cucharada de mantequilla
    – 1 cebolla pequeña amarilla
    – 1 calabaza pequeña (para sacar 3 o 4 tazas cortada en cubos)
    – 5 tazas de caldo de pollo o de verduras
    – 3/4 de taza de leche
    – 1 cucharadita de sal
    – 2/3 de taza de queso rallado
    – 1 poco de perejil
    – Sal y pimienta al gusto

    Preparación:

    1. Cuece la pasta (aproximadamente 8 min.). Escurrir y reservar. Calienta la mantequilla en una sartén grande a fuego medio-bajo. Corta la cebolla en aros finos y añádeselos a la mantequilla en la sartén. Saltéala a fuego lento hasta que están fragantes y dorados. Unos 20 min.

    2. Mientras tanto, quítale la piel y las semillas a la calabaza. Corta su carne en cubos pequeños. Lleva el caldo de pollo o verduras a ebullición y añádele la calabaza. Cocina durante 5-7 min. o hasta que estén tiernos al pincharlos con el tenedor. Escúrrela, reservando 1/2 taza de caldo y la calabaza trasládala a la licuadora. Añádele leche, la cebolla, la sal y el caldo reservado y haz todo puré, hasta completamente suave y cremosa. Deberían salirte unas 4 tazas de salsa.

    3. Vierte la salsa de puré sobre la pasta cocida y añádele el queso rallado. Revuelve para derretir el queso; añádele agua o leche para ajustar la consistencia según sea necesario. Servir con perejil, pimienta y sal al gusto.

  • Pizza Margarita vegetariana con corteza de calabacín

     

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    Una pizza vegetariana en toda regla, y con un aspecto delicioso.

    Ingredientes:

    – 4 tazas de calabacín rallado
    – 1/2 taza de queso mozzarella bajo en grasas
    – 5 cucharadas de harina de almendras
    – 3 cucharadas de queso parmesano
    – 1 cucharadita de orégano
    – 1/2 cucharadita de ajo en polvo
    – 1 pizca de sal
    – 1 huevo
    – 1 lata de tomates picados y escurridos
    – 1 cucharada de aceite de oliva
    – 2 dientes de ajo finamente picados
    – 10-15 hojas de albahaca fresca

    Preparación:

    1. Precalienta el horno a 230 ºC. Ralla el calabacín usando un rallador de mano o un procesador de comida. También puedes hacerlo con un cuchillo. Mételo al microondas 5 minutos y escúrrelo hasta que enfríe.

    2. Prepara la salsa de tomate, comenzando por saltear el diente de ajo en una sartén con un poco de aceite de oliva. Añádele el tomate que previamente has escurrido y déjalo cocinar a fuego muy lento mientras preparas la masa. Justo antes de usarla, añádele un poco de aceite de oliva y sazónala al gusto con sal y pimienta.

    3. Cuando el calabacín se haya enfriado y le hayas extraído la mayor cantidad de agua posible, ponlo en un bol y añádele la harina de almendras, el parmesano, el orégano, el ajo en polvo, sal y el huevo batido. Mezcla hasta que todos los ingredientes se hayan combinado.

    4. Utiliza una bandeja para hornear o una de esas bases de silicona para poner la masa en ellas. Cúbrelas con un poco de aceite de oliva. Divide la masa en dos bolas y usa tus dedos para aplastar la masa hasta que tengas dos círculos. Ten cuidado de que los bordes no te queden muy finos para que no se te quemen. Hornéalas durante 12-13 minutos revisando siempre que no se te estén quemando.

    5. Sácalas del horno y cúbrelas con la salsa de tomate, las hojas de albahaca y rodajas de queso mozzarella. Ponlas de nuevo en el horno solo hasta que el queso se derrita, como 3 o 5 minutos, y listo.

  • Recetas con kale

    Gastronomia&cia

    ¿Cómo cocinar col kale? 12 recetas que te engancharán

    Para algunas personas la col kale es un alimento nuevo y tienen dudas sobre cómo se puede cocinar. No es más que una col rizada, por lo que puede hacerse como el resto de coles, ahora bien, también hay muchas personas que no incluyen esta verdura en su dieta normalmente. Así que para animaros a hacerlo, aquí os dejamos doce recetas con kale que os gustarán, son fáciles de hacer y están deliciosas.

    El boom de la col kale (Brassica oleracea var. sabellica L.) en España es muy reciente, quizá empezara el año pasado, mientras que en Estados Unidos, entre otros países, llevan años alabando las cualidades nutricionales de este alimento, sumándolo a la lista de los denominados ‘superalimentos’. Y este año seguramente su consumo aumentará mucho más en nuestro país gracias a que se ha incorporado como producto de cuarta gama en uno de los supermercados que más vende.

    El caso es que muchas personas que, por moda, por salud o por el motivo que sea, desean introducir esta col rizada en su dieta, no saben cómo prepararla, teniendo más dudas quienes compran las mencionadas bolsas de cuarta gama que quienes van a la verdulería y compran la col tal y como se cosecha. ¿Es para ensaladas?, ¿se debe cocinar?, ¿cómo? Por cierto para quien no la haya visto, os recomendamos leer este post en el que, además de ver fotos, podréis conocer más sobre el origen y las características de la kale.

    Pues la col kale se puede comer cruda en ensalada, pero hay que tener en cuenta que es una hoja bastante recia, por lo que no siempre resulta muy agradable al paladar. Pero si se quiere comer cruda para aprovechar al máximo sus nutrientes, se suele aderezar y ‘masajear’, para después dejar reposar y que así se ablande un poco. También se puede cocer al vapor, hervir y saltear, teniendo en cuenta lo mismo, que la textura final sea del agrado del comensal, pues es posible que si la primera vez que se prueba parece que se está masticando cartón, es posible que no se vuelva a comer.

    Quizá para esa primera vez lo mejor es cocerla al vapor y después saltearla en una sartén con sus condimentos, veréis varias recetas así en nuestras propuestas. No recomendamos hervir la kale, como ninguna otra verdura, porque es el método de cocción que provoca más perdidas de nutrientes. La col rizada también se puede saltear directamente sin la previa cocción al vapor, y otra forma de cocinarla y sorprender, es horneando las hojas hasta que queden crujientes, esta receta os la pasaremos en breve. De momento, en respuesta a la pregunta ¿cómo cocinar col kale?, os dejamos con doce recetas que posiblemente os van a enganchar a esta verdura. Esperamos que os gusten.

    Ensalada de kale y salmón ahumado

    Kale con carpaccio de buey y vinagreta de mostaza

    Kale con carpaccio de buey y vinagreta de mostaza

    Kale con aceite de coco y semillas

    Kale con aceite de coco y semillas

    Kale con salsa de soja y almendras

    Kale con salsa de soja y almendras

    Kale, portobello y coco

    Kale, portobello y coco

    Kale con halloumi y nueces

    Kale con halloumi y nueces

    Kale con requesón y salsa kimuchi

    Kale con requesón y salsa kimuchi

    Kale con tofu y kimuchi

    Kale con tofu y kimuchi

    Ensalada tibia de lentejas y kale

    Ensalada tibia de lentejas y kale

    Cazuela de pollo con kale y pimientos

    Cazuela de pollo con kale y pimientos

    Pollo con kale y salsa kimuchi

    Pollo con kale y salsa kimuchi

    Pizza con kale, berenjena y jamón

    Pizza de berenjena, kale y jamón

  • Borraja fina de Tudela con crema ligera de patata y crujiente de panceta

    INGREDIENTES PRINCIPALES

    • 1 Borraja(1k)
    • 400 ml de leche
    • 50 g de mantequilla
    • 3 Patatas
    • Sal
    • 200 g de panceta curada
    • Aceite de oliva

    PREPARACIÓN DE LA RECETA

    En primer lugar, limpiamos las borrajas quitándoles las hojas y los hilos

    Colocamos en el fuego una cazuela con agua y una pizca de sal y llevamos a ebullición. Cuando comience a hervir el agua, echamos las borrajas poco a poco para que el agua no deje nunca de hervir. Cocinamos durante 10 minutos.

    Al mismo tiempo, en otra cazuela, hervimos agua con sal. Cuando llegue a ebulliciónañadimos las patatas peladas y troceadas.

    Cuando las patatas estén tiernas las retiramos y las añadimos la leche y la mantequilla. Batimos todo para hacer la crema de patata.

    Después, en una sartén con un chorrito de aceite, sofreímos la panceta.

    Emplatamos las borrajas, encima el puré de patata,por encima la panceta y pintamos el plato.

    Servimos.

  • Recetas con calabaza

    Lsc calabaza otonyo18 

    Diez recetas de otoño con calabaza, nuevas delicias para el Lunes sin carne

    Hoy renovamos las propuestas de recetas con calabaza para el Lunes sin carne con un nuevo recetario vegetariano que os va a encantar, pero antes de pasar a verlo, para quien no conozca el primero, aquí tiene diez recetas con calabaza deliciosas, nutritivas y fáciles de hacer, hay un par de currys, un risotto, un gratín de calabaza, polenta, cuscús y varias cremas. Pues bien, ahora podéis sumar estas Diez recetas de otoño con calabaza, son nuevas delicias para el Lunes sin carne y para cualquier otro día de la semana.

    También hay algunas cremas con esta dulce hortaliza, además de ensaladas, legumbres, cereales… incluso un postre, un exquisito flan de calabaza vegano que se puede hacer en el microondas en cinco minutos, es fácil que se convierta en uno de vuestros postres de cuchara favoritos para este otoño e invierno. Lo cierto es que tenemos pendiente de compartir con vosotros varios postres con calabaza que os van a sorprender.

    De momento, os recomendamos que toméis nota de estas recetas vegetarianas y veganas con calabaza, no sólo porque son platos deliciosos y fáciles de hacer, también porque son nutritivos y saludables, la calabaza es una hortaliza con buenos valores nutricionales y más versátil en la cocina de lo que se puede pensar. Ya sabéis que para acceder a las recetas paso a paso, simplemente tenéis que pulsar en el enlace que aparece sobre la foto. Esperamos que las disfrutéis y que las compartáis para que más personas puedan prepararlas y aumentar el consumo de alimentos vegetales.

     
    Hummus con calabaza y avellanas

    Hummus con calabaza bonetera y avellanas

     
    Crema de calabaza con brunoise de setas de cardo y piñones

    Crema de calabaza con brunoise de setas de cardo y piño

     
    Dip de calabaza, coco y avellanas

    Dip de calabaza y avellanas, una deliciosa salsa para m

     
    Crema de calabaza, chirivía y salvia

    Crema de calabaza, chirivía y salvia

     
    Crema de calabaza con queso manchego y ajo negro

    Crema de calabaza bonetera con queso manchego y ajo neg

     
    Ensalada templada de lentejas beluga con calabaza y aguacate

    Ensalada templada de lentejas beluga con calabaza y agu

     
    Ensalada con aguacate, calabaza y granada

    Ensalada con aguacate, calabaza y granada

     
    Bulgur de avena con calabaza y champiñones Portobello

    Bulgur de avena con calabaza y champiñones Portobello

     
    Arroz cremoso con calabaza, queso azul y granada

    Arroz cremoso con calabaza, queso azul y granada

     
    Flan de calabaza en microondas

    Flan de calabaza en microondas.

     

    ¡¡¡Feliz Lunes sin carne!!!

  • Pan crujiente de queso,ajo y perejil

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    pan crujiente de mozzarella 

    Una receta sencilla con la que utilizar los ajos y el perejil de nuestro huerto.

    Ingredientes

    • 1 pan (estilo pan de Viena)
    • 3/4 taza de queso mozzarella
    • 100 g de mantequilla
    • 2 dientes de ajo
    • Una pizca de sal
    • 1 cucharadita de perejil fresco ,picado

    Info Nutricional

    • 290 Kcal Pan tipo Viena (por 100 g)

    • 248 Kcal Mozzarella (por 100 g)

    Instrucciones

    • 1.Cortar el pan en diagonal formando rodajas de 2 cm pero sin llegar a cortar der todo
    • 2.Rellenar con el queso
    • 3.Calentar la mantequilla y añadirle la sal ,perejil y ajo .
    • 4.Pintar el pan varias veces y asegurandonos que entra dentro.
    • 5.Envolvemos en papel de aluminio y cocinamos durante 15minutos .
    • 6.Quitamos el papel de aluminio y cocinamos 5 minutos más para que quede crujiente

  • Cómo preparar cabello de ángel

    A este delicioso postre se le conoce como cabello de ángel, pero también como “dulce de calabaza” o como “calabaza confitera”. No importa el nombre que se le dé, lo cierto es que es uno de los clásicos de la comida de dulce. Se utiliza como relleno de muchísimos productos de repostería.

    Lo que más destaca del cabello de ángel es su elevado contenido nutritivo. Además de que es una fuente muy importante de fibra, también tiene una alta cantidad de antioxidantes, como vitamina C y carotenos.

    Los ingredientes del cabello de ángel

    Lo único difícil de esta receta es encontrar una auténtica calabaza de cidra, que es el componente central del cabello de ángel. No es fácil conseguirla porque requiere seis meses de espera entre el momento en que se recoge y el momento en que puede utilizarse en la cocina. Superado ese obstáculo, lo demás es muy sencillo.

    Los ingredientes para una preparación de cuatro porciones son los siguientes:

    • Una calabaza de cidra o calabaza confitera mediana
    • Azúcar al gusto
    • Una cucharada de ralladura de cáscara de limón
    • Una rama de canela mediana

    La proporción correcta es utilizar una parte de azúcar por dos partes de pulpa. Así, si se emplean 1.000 gramos de pulpa, lo adecuado es utilizar 500 gramos de azúcar y así sucesivamente. De este modo el cabello de ángel no queda demasiado dulce.

    La preparación de la calabaza

    Lo primero que se debe hacer es tratar la calabaza, de modo que quede lista para sacar las hebras de cabello de ángel, que son el elemento esencial de esta preparación. Los pasos a seguir son estos:

    • Lavar muy bien la calabaza, bajo el agua del grifo, para retirar toda la tierra e impurezas que pueda contener.
    • Cortar la calabaza en trozos grandes. Se debe tener mucho cuidado, ya que la corteza es bastante dura. El cuchillo tiene que estar bien afilado para no tener accidentes.
    • Meter los trozos de calabaza en una olla con agua, hasta que estén cubiertas por completo de líquido. Luego, se prende el fuego y se ponen a hervir.
    • Cuando se llegue al punto de ebullición, se baja la intensidad del fuego y se deja a llama media-baja por unos 20 minutos aproximadamente. Lo mejor es comprobar que la pulpa ya esté blanda, antes de retirar la olla.
    • Se sacan los trozos y se ponen a enfriar. No meter al refrigerador, sino dejar que pierdan temperatura naturalmente.
    • Retirar todas las semillas. Si se dejan, podrían generar un gusto amargo.
    • Con la ayuda de un tenedor sacar las hebras de la pulpa, hasta que quede solo la corteza.
    • Poner las hebras cabello de ángel en un escurrido toda la noche. Se reserva el líquido que destile.

    El proceso de confitado

    La parte final de esta receta es el proceso de confitado. Para ello, lo primero es pesar la pulpa de cabello de ángel. Esto da la medida de la cantidad de azúcar a emplear. Una vez hecho este paso, se realiza el siguiente procedimiento:

    • En una olla grande, mezclar la pulpa y el azúcar, junto con laralladura de limón y la rama de canela.
    • Se añade una pequeña parte del líquido destilado de la calabaza y se pone a cocer a fuego medio, alrededor de una hora y media. Se debe revolver constantemente.
    • Si la preparación se ve seca o comienza a pegarse, se añade más líquido del que se tiene reservado.
    • Poco a poco la preparación va cambiando de color. Cuando se vea dorada, es momento de retirarla del fuego. Generalmente el proceso tarda unos 90 minutos.
    • Se deja enfriar en un lugar fresco.
    cabello de ángel 1

     

    Una vez se haya enfriado completamente, lo que sigue es verter la preparación en frascos de vidrio. Estos se han debido limpiar y esterilizar previamente. Así mismo, deben estar bien secos.

    Enseguida, se ponen a cocer los frascos a baño maría. Un método sencillo para hacerlo es tomar una olla a presión y ponerle un paño en el fondo. Luego introducir los frascos, dejando que el agua los cubra hasta la mitad. Cerrar la olla y poner al fuego durante unos 15 minutos aproximadamente.

    Después de esto se sacan los frascos de la olla a presión y se dejan enfriar a temperatura ambiente. Una vez completado este paso, el cabello de ángel ya está listo para ser almacenado.

    Este relleno se puede utilizar en infinidad de preparaciones como bizcochos, hojaldres, como Bayonesa o diversas clases de pasteles, en empanadillas y prácticamente en todos los productos de repostería.

  • Calabaza en almíbar

     

    Cocina: Hispanoamericana

    Ingredientes

    • 1 kg y medio de pulpa de calabaza en dados de 2 o 3 cm.
    • 3 litros de agua
    • 150 g de cal viva
    • Para el almíbar
    • 2 litros y medio de agua
    • 1 kg y medio de azúcar
    • cáscara de limón (opcional)
    • 1 vaina de vainilla (opcional)

    Instrucciones

    1. Corta la calabaza en dados. Reserva
    2. Vierte la cal en un recipiente de cristal o acero, también puede ser plástico resistente y a continuación añade el agua, verás que en el momento de agregar el agua sale como una especie de humo, es normal, no te preocupes, es la reacción de la cal con el agua.
    3. Mezcla bien con unas varillas para que la cal se disuelva en el agua, no introduzcas las manos porque la cal reseca mucho.
    4. Una vez que la cal esté disuelta en el agua, incorpora la calabaza cortada en dados. Como flota, es mejor poner algo de peso encima, por ejemplo puedes poner platos pequeños de postre que cubran la superficie y hagan presión hacia abajo.
    5. Lo dejaremos así toda la noche, o un mínimo de 5 horas.
    6. ¿Qué le hace la cal mezclada con el agua a la calabaza? formará una piel dura en toda la superficie y eso significará el gran milagro de esta receta.
    7. Al día siguiente...
    8. Vuelca el agua con la cal y la calabaza en la pileta del fregadero y debajo del grifo ve lavando los trozos de calabaza que te quepan entre las manos y los vas pasando a un bol.
    9. Una vez que todos los trozos de calabaza han pasado por debajo del grifo, llenas un recipiente con agua limpia y vuelcas los trozos de calabaza, los dejas unos 5-10 minutos y repites esta operación dos veces más. Lavando a conciencia la calabaza nos aseguramos que queda perfectamente limpia y libre de ningún resto de cal.
    10. Ahora pincharemos con una brocheta la superficie de cada trozo de calabaza. El objeto de pinchar la calabaza es conseguir que durante la cocción en almíbar a la que lo vamos a someter, el almíbar penetre en el interior de los trozitos de calabaza y los impregne.
    11. Ponemos el azúcar y el agua con el limón y la vainilla en el interior de una olla e introducimos los trozos de calabaza, encendemos el fuego a temperatura alta, cuando alcance el punto de ebullición, bajamos a fuego medio y lo dejamos cocer durante 45-50 minutos.
    12. En este momento la calabaza habrá adquirido un precioso color y el almíbar habrá espesado.
    13. Puedes conservarlo en la nevera durante diez días o envasarlo siguiendo el proceso que te expliqué AQUÍ.

    Frabiconsejos

    La cal viva la puedes conseguir en una ferretería o si la pides en alguna obra en la que haya albañilería te la darán sin problema

    Envasamos como si fuese una conserva más, rellenamos con almíbar.

     

    Una exquisitez con la que acompañar cualquier postre.